Clement Chabernaud interviewed by Grazia

Clement Chabernaud entrevistado por Grazia España.

Basta con echar un vistazo a las lista de las últimas campañas publicitarias y desfiles internacionales que ha protagonizado, para darse cuenta de que es el modelo de moda. En apenas unos meses Clément Chabernaud (1989) se ha convertido en uno de los maniquís masculinos más buscados por las marcas: Lascoste, Balmain, De Fursac, Trussardi, Michael Kors, J.Crew… No hay firma que se precie que no quiera contar con él. Tras su paso por la semana de la moda de Nueva York, el modelo parisino aterriza en Madrid para participar en la Mercedes-Benz Fashion Week de la capital, momento que hemos aprovechado para conocerle un poco más.

¿Te incomoda estar en la calle y verte en los anuncios de las paradas de autobús?
En absoluto. No me da nada de vergüenza. Al contrario, me encanta. Lo bueno es que la gente no me reconoce, paso bastante desapercibido, entre otras cosas porque siempre voy con gorras.

Es un hecho, que las mujeres tienen más fama en el mundo de la moda. ¿Consideras esto injusto?
Para nada, al contrario, es mejor porque puedo llevar una vida normal.

¿Si no hubieras sido modelo que te hubiera gustado ser?
Me encanta el deporte. Seguramente profesor de educación física. Practico deportes de todo tipo: bici, bádminton, judo…

Además del deporte, ¿qué te gusta hacer en tu tiempo libre?
Me gustan todos los hobbies que estén a mi alcance, pero sobre todo la música: el reggeaton, la cumbia, pero también el jazz y la música clásica. Soy muy abierto en este aspecto.

¿Vives actualmente en París?
Ahora mismo, un poco en todas partes. Con el trabajo que tengo me muevo todo el rato, pero al ser parisino, paro mucho por ahí.

¿Qué es lo que más te gusta de Madrid?
Su vida noctura. No sabría decirte nombre de lugares, no los recuerdo, pero ya había estado aquí en otras ocasiones y me encanta.

¿Cuáles son tus proyectos a largo  plazo?
De momento seguir con la moda y con las propuestas de marcas que vayan surgiendo. Luego ya veremos. Buscaremos un “plan B”.