Oriol Elcacho for ABC

Oriol Elcacho is talking about his career in an interview with Spanish Newspaper ABC.

Oriol Elcacho Charla con ABC sobre su carrera y descubre por qué es el chico del momento.

Al modelo catalán Oriol Elcacho le gusta fijarse en los detalles. Observar su manera de actuar en una velada es descubrir a un joven educado, con gestos de alta alcurnia. No para de sonreír, no eleva el tono de voz y sus gestos, aunque certeros y eficaces, parecen lentos y delicados. Ese saber estar además de sus hechuras, su cara cuadrada de nariz imperfecta y sus ojos celestes -que cuesta descubrir por su timidez-, ha hecho que Tónica Seagrams le elija como uno de los dandys de España. Él se siente «halagado» con esta definición, aunque cree que en hay muchos dandys anónimos. Uno de los modelos más internacionales del panorama se tomó un gintonic con ABC en el centro de Madrid.

Oriol empezó en esto de la moda por casualidad hace 13 años: «Yo estudiaba empresariales y trabajaba en una tienda de deportes hasta la que se acercó un mánager, no sabía ni que existían los casting», asegura. Pero hizo uno, y consiguió un trabajo, y después vino otro: «Como no tenía ninguna aspiración, cada vez que conseguía algo me parecía lo más». Sin ambiciones se ha ganado el adjetivo del «adonis español» en la prensa internacional y, sin buscarlo, ha trabajado para Valentino, Ralph Lauren o Missoni, tiene cuatro páginas de fans en Facebook y miles de seguidores en Twitter.

Es en la segunda red social donde se define con tres adjetivos: nómada -«mi casa está en Barcelona, pero durante el año tengo muchas minicasas»-, observador -«cualquier información visual me enriquece»- y colecciónista de noches de hotel: «Lo malo es que atesoro pocas noches en casa y vivir con la ropa en una maleta no es lo más natural», reflexiona. Una década después, reconoce que es «lo peor» empaquetando ropa: «Meto de todo con el “por si acaso”».

Y también dice llevar en sus periplos la marca España, que en el terreno de la moda piensa que no sabemos valorar, que tendemos a fijarnos en lo de fuera. «Tiene mucho potencial, para mí, un traje de luces, con todo el trabajo que tiene, es la elegancia española. En Ubrique, por ejemplo, se trabaja muy bien la piel y nosotros nos fijamos en el zapato italiano, no sé porqué nos pasa».

Cuando regresa a Barcelona, son su familia y amigos los que le ayudan a mantener la humildad, también el hecho de que su novia, Davinia Pelegrí, se dedique a lo mismo: «Compartimos muchas cosas y nos hace entendernos, tenemos amigos en común». Las salidas por Barcelona de amigos deben ser un espectáculo de belleza, porque Oriol se lleva muy bien con Andrés Velencoso, conforman el duo más guapo e internacional de España.